¿ART o accidentes personales? Qué cobertura corresponde cuando el trabajo termina en tragedia
¿Alguna vez te preguntaste qué pasa con la familia de un trabajador si un accidente en el trabajo termina de la peor manera? En Castelli, esa pregunta dejó de ser hipotética esta semana.
Jairo Damián Anderson tenía 41 años y vivía en Dolores. El lunes se encontraba trabajando con maquinaria en tareas de poda en el establecimiento rural “Santa Isabel”, en el Callejón de Barreto, zona rural del partido de Castelli, provincia de Buenos Aires. Por causas que todavía investiga la Justicia, uno de los árboles que estaba podando cayó sobre su cuerpo y le provocó lesiones graves en el abdomen y las piernas.
Bomberos y una ambulancia lo trasladaron de urgencia al Hospital Municipal de Castelli, donde el equipo médico intentó reanimarlo. Anderson falleció minutos después de ingresar al centro asistencial. La Ayudantía Fiscal de Castelli abrió una causa por averiguación de causales de muerte y ordenó una autopsia para reconstruir con exactitud cómo se produjo el accidente. Sus restos fueron velados al día siguiente en Dolores, la ciudad donde vivía.
💡 Lo que pocos saben: no todo trabajo “de changa” necesita una ART para estar cubierto. La ART aplica cuando hay una relación de dependencia registrada; para una tarea puntual —como una poda de un día— existe una alternativa más simple: el seguro de accidentes personales, que puede contratar el propio dueño del campo para quien va a trabajar ese día, sin necesidad de convertirse en empleador formal. Es algo que, en la práctica, muchas familias terminan de entender recién después de una tragedia.
¿Qué cobertura existe para un trabajador en situaciones así?
Acá conviene separar dos escenarios. Si hay una relación de dependencia registrada, la que debe responder ante lesiones, incapacidad o fallecimiento del trabajador es una ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo). En Grupo BLAC trabajamos la contratación de ART con compañías como Asociart, Federación Patronal, Experta ART, Prevención y Provincia, pensada para empleadores que necesitan asegurar a su personal en forma permanente. Pero cuando el trabajo es puntual —una changa, una tarea de un día, un contratista que viene a podar, pintar o reparar algo— no hace falta dar de alta una ART para que esa persona esté cubierta: alcanza con un seguro de accidentes personales, mucho más simple de contratar, que puede sacar el mismo dueño del establecimiento para cubrir a quien contrata por ese trabajo específico. En paralelo, para el núcleo familiar, un seguro de vida con ahorro (con CNP Seguros) es la herramienta que cubre lo que ninguna de las dos anteriores llega a cubrir: el sostén económico de la familia frente a una pérdida así.
- ART para empleadores con personal registrado en relación de dependencia (Asociart, Federación Patronal, Experta ART, Prevención o Provincia)
- Seguro de accidentes personales para changas, tareas puntuales o contratistas ocasionales — lo puede sacar quien contrata el trabajo, sin volverse empleador formal
- Cobertura para monotributistas y autónomos que quieren protegerse a sí mismos trabajando solos
- Seguro de vida con ahorro para proteger económicamente a la familia (CNP Seguros)
¿Qué cobertura hubiera ayudado en esta situación?
Ninguna cobertura cambia lo que le pasó a Jairo Damián Anderson ni el dolor de su familia. Pero en términos concretos: si estaba en relación de dependencia registrada, una ART vigente es la que debería responder frente a los gastos médicos, la investigación del siniestro y, en un caso de fallecimiento, ante los familiares directos. Y si en cambio se trataba de una tarea puntual para el establecimiento, un seguro de accidentes personales contratado por quien lo convocó a trabajar ese día hubiera cubierto exactamente esa situación, sin necesidad de una relación laboral formal de por medio. Y si además existía un seguro de vida con ahorro a su nombre, ese capital llega directo a quienes él dejó atrás, sin depender de trámites laborales ni de que ninguna aseguradora termine reconociendo el siniestro. Es la diferencia entre que una familia tenga que sostenerse sola en el peor momento, o tenga al menos una base económica mientras todo lo demás se resuelve.
Trabajar en el campo, en una obra o en cualquier changa no debería significar quedar desprotegido. No siempre hace falta una ART para eso: a veces alcanza con un seguro de accidentes personales bien pensado para la tarea puntual. Encuadrar bien cada situación es, muchas veces, la diferencia entre una tragedia y una tragedia con la familia cubierta.
Si tenés empleados en relación de dependencia, contratás changas o contratistas de forma ocasional, o simplemente querés saber si vos mismo estás cubierto trabajando, en Grupo BLAC te asesoramos sin cargo, para cualquier provincia de Argentina.
¿Sabés si estás cubierto?
Hablá con un asesor de Grupo BLAC. Te explicamos qué cobertura necesitás según tu situación — sin vueltas y sin costo.
